lunes, 29 de diciembre de 2008

Número de invierno del JDSO

Abstract | A brief note about JDSO's new issue. Two spanish observers publish in it the results of theis researches. A real luxury.

El Journal of Double Star Observations (JDSO) es una publicación realizada por la Universidad de Alabama del Sur; su periodicidad es trimestral y es la heredera del Double Star Observers de Ron Tanguay. Hace unos días vió la luz el número de invierno; siempre que aparece un nuevo número de esta población algo se mueve dentro de mí: estoy deseando descargármela (es gratuita y viene en PDF) y devorarla para aprender montones de cosas nuevas sobre este apasionante campo.

El JDSO comenzó a editarse en 2005 y desde entonces los observadores españoles han ocupado un lugar destacado en ella. Francisco M. Rica, Rafael Caballero, Edgardo R. Masa y Rafael Benavides han publicado interesantísimos artículos en ella. En este número, todo un lujo, tenemos dos interesantes artículos: uno de Edargado R. Masa y otro de Rafa Benavides; si os gusta este tema, no dudéis es deleitaros con la lectura de estos interesantes trabajos de investigación.



Rafael Benavides también hace su reseña de esta historia en su Cuaderno de Observación.

Lo dicho: a disfrutarla.

viernes, 26 de diciembre de 2008

Una tarde con amigos

Abstract | A few days ago I could enjoyed a pleasant evening with friends. In addition to a friendly talk, I could see some very interesting techniques and tools.

Hace unos días pude disfrutar de una tarde de vacaciones de Navidad con algunos amigos. Aunque siempre es interesante poder charlar cara a cara con otros aficionados, estas visitas tenían motivos que las hacían especialmente interesantes para mí: por un lado, conocer de cerca el funcionamiento de los GOTO en las modernas monturas ecuatoriales y, por otro lado, conocer de primera mano los trabajos fotométricos con CCD.

Antonio Agudo es un compañero de profesión y aficionado a la Astronomía que vive en un barrio de las afueras de Badajoz. Allí dispone de un cielo más o menos decente y realiza, aunque parezca increíble, astronomía visual. Es un observador nato. Dispone de un equipo similar al mío, un C8, pero tiene la suerte de poseer una montura motorizada que, según me comenta, funciona a las mil maravillas. Su CG5 de Celestron, fue motorizada de forma "artesanal" mediante un kit adquirido de segunda mano en Alemania. Utiliza el controlador Autostar de Meade.

Como ya he comentado en alguna ocasión, tengo claro que, en breve, dispondré de una montura gototizada. No obstante, tengo dudas respecto al sistema que instalaré. Por ahora gana el sistema de Vixen para las nuevas monturas GPD2, que sustituyeron hace unos años a las venerables y eficaces GPDX (la mía), es el que gana. Sin embargo, su mando, el Starbook-S, no termina de convencerme. Algunos aficionados me recomiendan que instale un kit de Celestron e, incluso, algunos me hablan favorablemente de los sistemas clónicos chinos. No sé, a veces pienso que lo mejor es pasar directamente a una montura nueva que venga directamente motorizada y que permita la computerización de mi equipo. En esas estoy.

Tras charlar amigablemente un buen rato nos fuimos juntos al Observatorio de la Universidad de Extremadura (en el campus de Badajoz), donde habíamos quedado con Florentino Sánchez Bajo para ver de cerca el funcionamiento del telescopio del observatorio y cómo hacer fotometría con CCD. Florentino es profesor de Físicas de la UEX, además de miembro destacado de la Agrupación Astronómica de Cáceres y, desde hace poco, presidente de la Sociedad Filarmónica de Badajoz (en eso también compartimos afición). Una vez allí nos enseñó el instrumental: un reflector de 40 cms. que tiene acoplado un "pequeño" refractor Vixen de 80 mm. Una de las joyas que pudimos ver es una CCD Apogee cuyo chip nos dejó boquiabiertos. Tras conocer este impresionante equipo pasamos a la acción y Florentino nos mostró las técnicas para hacer fotometría.

Obtener fotometría me lleva a acordarme de mis años de variabilista (eso sí, yo la hacía a ojo). Ahora que dispongo de una CCD quiero dedicar algunos ratos a seguir algunas variables y, especialmente, poder hacer mi propia fotometría de dobles. Para ello estoy en trámites para la adquisición de un filtro V con el que poder hacerla de forma seria. Ya os contaré.

Aquí tenéis algunas fotografías de esa entretenida tarde en la que el tiempo pasó volando.


Antonio Agudo con su flamante equipo.
Papeles en mano, empezaba una sesión
práctica sobre el uso de una montura motorizada.

Además de otros accesorios,
me gustó especialmente su enfocador Crayford.
Me dió ideas. Seguro que enfocar la CCD
con este cacharro es sumamente fácil.

Su amena charla me animó a motorizar mi montura.
El uso parece sencillo.


El observatorio astronómico de la Universidad
de Extremadura. Está situado en la Facultad de Ciencias.


En el vestíbulo de la Facultad pudimos disfrutar de un péndulo de Foucault.

Equipo principal del observatorio.
Un reflector de los que no se ven todos
los días: 40 cms. A su lado el refractor
parece una miniatura.

Florentino en plena acción. Gracias por enseñarnos equipos y técnicas.

Una rueda portafiltros motorizada. Pesa tanto que mi equipo se tambalearía.

La joya de la corona: la CCD de Apogee. Su chip es verdaderamente prodigioso.
Necesita ¡¡cuatro!! peliters para refrigerarla. Alucinante su tamaño (y precio).

lunes, 22 de diciembre de 2008

Con H de Herschel (II): Rafael Benavides

Abstract | A new entry in my section "With H of Herschel", devoted to yesterday and today astronomers distinguished for their work on Double Stars. In this case, it is the turn of one Spanish specialist and good friend: Rafael Benavides.

No hace mucho que me propuse crear una sección nueva dentro de este blog; no tendría periodicidad concreta, pero sí tenía claro a qué iba a estar dedicada: a mostrar los trabajos de astrónomos que hubieran destacado por su pasión y dedicación por las estrellas dobles. Ya comenté que mi propósito sería alternar la vida y obra de un astrónomo "histórico" (generalmente profesional) con la de otro actual, que esté todavía en plena tarea de observar, medir, investigar y, también, descubrir estrellas dobles. El primero lo tuve claro: William Herschel, un astrónomo que siempre he admirado. El segundo, también: Rafael Benavides, amigo al que debo lo que sé (todavía poco) sobre este interesante campo de trabajo.

Rafa Benavides es un farmacéutico de Posadas (Córdoba). Como muchos de nosotros, empezó desde muy pequeño a interesarse por la Astronomía y "la cosa esta de las estrellas". Afortunadamente para él, guarda maravillosos recuerdos del despertar de su afición en su más tierna infancia: tuvo la enorme suerte de tener un familiar, su tío Antonio, que le inspiró y motivó para que desarrollara su interés innato por las estrellas y, por si fuera poco, le mostró el cielo con un telescopio: un venerable refractor Alstar de 76 mm. No es de extrañar que guarde de él un recuerdo imborrable.

Corrían los primeros años 80 y Rafael todavía guarda sus notas de observación de aquellos años, aún recuerda sus paseos hasta la biblioteca local para consultar la "Guía del Firmamento" de Comellas y anotar todo lo que después observaría; posiblemente de ahí le viene esta afición por las dobles. Cualquiera que haya leído el Comellas sabe el preminente papel que esta obra magistral dedica a las estrellas dobles. Por supuesto, no fue ajeno a aquellas cosas nos marcaron a los que nacimos por los años 70: el Halley, la serie "Cosmos" de Carl Sagan...

Al poco tuvo que trasladarse desde su pueblo hasta la capital para continuar sus estudios... la Astronomía tuvo que esperar, aunque él, un observador nato, todavía recuerda sus intentos de escudriñar el cielo cordobés desde una ventana de un 2º piso. Y siguió observando estrellas dobles. Después vinieron sus años de universitario en Granada, en los que hubo un lógico paréntesis en su actividad astronómica, a excepción de los deseados veranos. A mediados/finales de los 90 ya colaboraba con Francisco Rica y sus medidas aparecían con frecuencia en los artículos de éste en Tribuna de Astronomía. Aquellos fueron años en que jugó un papel destacado en la Agrupación Astronómica de Córdoba. Se convirtió en todo un experto observador de estrellas dobles, micrómetro en mano, y un pionero de la fotografía lunar de alta resolución mediante aquella revolución que significaron las webcams aplicadas a la Astronomía. Lo que Rafa conseguía con su ToUCam es digno de manuales.

Rafael tuvo más telescopios que el de su tío Antonio. Su primer refractor -un Helios de 120 mm.- nunca pudo mejorar el listón que había dejado en él el Alstar. Así que tuvo que ser sustituido por otro refractor, en este caso un SkyWatcher de tamaño ya respetable, 150 mm. Todavía lo conserva como equipo "transportable". De ahí pasó a un C9.25. Y no hace mucho todavía ha podido completar su equipo con un telescopio de los serios: un C11, nada más y nada menos. Y, claro, un equipo así merecía complementos adecuados. Actualmente es el orgulloso propietario de un observatorio que tiene la suerte de disfrutar en la azotea de su vivienda malena. Allí puede observar cómodamente gracias al cobijo permanente de su equipo, que ha sido completado con una montura Losmandy y diversas cámaras CCD. Tal es la sofisticación de su equipo que también ahora obtiene unas sorprendentes imágenes y precisas medidas de cometas y asteroides (dispone, además, del código del MPC, el J53, así que forma parte de la aristocracia de la astronomía amateur).

El Observatorio Posadas, J53

Todavía recuerdo cómo conocí a Rafael. Un aficionado como yo a la observación visual de estrellas variables, sufrió un verdadero colapso astronómico cuando, por motivos familiares y profesionales, me trasladé a vivir a una ciudad. Seguía queriendo observar pero no sabía bien qué. Al poco oí hablar de amateurs que estaban consiguiendo resultados increíbles con CCD's de bajo coste. Y me compré la ToUCam de Philips. No tenía muy claro qué podría hacer con ella. Fotografías de la Luna, de los planetas... eso estaba bien, pero yo añoraba mis estrellas. Así que tecleé en Google "astronomía + toucam" y allí apareció, al comienzo de la relación de entradas, un blog llamado "Cuaderno de Observación". Y lo que allí vi cambió por completo mi vida astronómica: un aficionado cordobés obtenía medidas de estrellas dobles con una precisión sorprendente. Mi afición sufrió un giro inesperado: yo quería dedicarme a eso. Me animé a escribirle comentarios en su blog. Al principio sólo eran para felicitarle por sus trabajos, después para hacerle una pregunta, más tarde otra... y así hasta ahora. Generalmente yo sigo preguntando y él, con una capacidad didáctica sorprendente, sólo superada por su paciencia, respondiendo. Han pasado varios años y esa relación epistolar (en su versión electrónica actual) se ha convertido en una verdadera amistad que ha conseguido que materialicemos algunos proyectos comunes (y no sólo astronómicos, también literarios, musicales, cinematográficos...).

Rafael Benavides lleva varios años manteniendo una sección de las buenas en la revista AstronomíA (la heredera de la mítica Tribuna de Astronomía). Mes a mes nos enseña cosas sobre este mundo un tanto olvidado. Además, mantiene su blog, de obligada visita para cualquier amateur de habla hispana. Todavía tiene tiempo de ser uno de los miembros más activos del grupo de estrellas dobles de la LIADA. Ha publicado sus observaciones y descubrimientos en revistas internacionales del nivel de la francesa Observations & Travaux o, en breve, en la norteamericana Journal of Double Stars Observations). Y participa y colabora en foros de observación de cometas y asteroides... su trayectoria, como vemos, es intachable e infatigable y una clara muestra de lo que un amateur con ganas y método puede conseguir. Hace poco nos sorprendió a todos con un seguimiento magistral del asteroide 2008TC3 que impactó en la atmósfera africana, un hito en la observación astronómica amateur pues, por vez primera, pudo predecirse el lugar exacto del impacto de uno de estos pedruscos del Sistema Solar.
En su haber tiene el descubrimiento de varias estrellas dobles nuevas, inéditas, no catalogadas hasta el momento. Así que aparece como descubridor en el WDS. Sus iniciales son BVD, con las que se codea con gente como Herschel, Stein, Struve y demás cuadrilla. Y esa lista de dobles propias aumentará, especialmente cuando vea la luz un artículo en el que quedará patente su descubrimiento de decenas de estrellas dobles con un elevado movimiento propio común. Además, su labor en el re-descubrimiento de estrellas dobles le han hecho convertirse, como alguien lo definió alguna vez, en el "terror de las neglected".

A veces he comentado que las estrellas dobles son el patito feo de la Astronomía amateur. Es posible que sea así. Pero desde luego Rafael Benavides hace que este campo de trabajo sea, además interesante, más asequible.

Cualquiera que quiera ver la evolución de su trabajo, sus impresionantes resultados, no puede perderse el privilegio de visitar su blog: Cuaderno de Observación.

A mí sólo me queda seguir aprendiendo de sus conocimientos y disfrutar de su amistad (curiosamente, nunca hemos coincidido en persona; parece ser que en breve esto se va a solucionar). Algo que siempre me ha gustado de este astrónomo es que, a pesar de la creciente tecnología que llena su observatorio y de lo teórico que puede llegar a ser a veces el campo de las estrellas dobles... él siempre se ha definido como un observador, de los que disfruta estando al pie del telescopio, respirando la noche, como Herschel, como su tío Antonio.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Daumier y el cometa de 1857

Abstract | I'd like to show some new engravings and illustrations related to Astronomy and frech painter Daumier.

No hace mucho me propuse mostraros algunas láminas antiguas que, relacionadas con la Astronomía, había ido coleccionando con el paso del tiempo. Pues bien, no quería acabar este año sin mostrar algunas de mis favoritas, correspondientes todas ellas Honoré Victorin Daumier, el famoso caricaturista francés. Precisamente, en este 2008 que está a punto de finalizar se celebrara el bicentenario de su nacimiento.

Daumier, aunque marsellés de nacimiento, es un claro exponente del arte parisino de mediados y finales del siglo XIX. Le tocó vivir una de las épocas más convulsas de la historia de Francia, donde, tras la Revolución de 1789 y la Restauración del absolutismo en el Congreso de Viena de 1815, se suceden continuos cambios políticos e institucionales que llevan desde la monarquía absoluta a la república pasando por nuevos intentos imperiales a imagen y semejanza del de Napoleón. En el medio... revoluciones, muchas revoluciones. Algunas burguesas-liberales, al poco obreras...

No es de extrañar que Daumier fuera un artista comprometido con su tiempo. Estuvo adscrito a la corriente artística central del siglo XIX (tras el Romanticismo): el Realismo. Francia vive en esos años una verdadera época dorada en lo que a las arte se refiere (baste recordar a figuras como Victor Hugo, Zola, Balzac...). Daumier tuvo contactos con todos ellos, pero más, como es de imaginar, con otros colegas del gremio: los pintores Manet, Monet, Corot, Millet, Rousseau...

Aunque es conocido dentro de la Historia del Arte por su faceta pictórica, a nosotros nos interesa ahora conocerlo como caricaturista, disciplina a la que dedicó buena parte de su tiempo, acuciado, como estaba siempre, por las deudas y las penurias económicas. Los periódicos y revistas de la época eran buenos pagadores y nuestro Daumier acudiría a ellas como refugio de expresión de su ideología política, por la que fue perseguido en numerosas ocasiones, y como segura fuente de ingresos. Destacan sus trabajos en las publicaciones parisinas "Actualites" y "Croquis Parisiens", entre otras.

Su iconografía y estilo, inconfundibles, constituyen para nosotros un verdadero muestrario de valor incalculable para acercarse a los quehaceres cotidianos, las preocupaciones, las formas de vida y los chismorreos parisinos de mediados del XIX. Casi todas ellas tienen que ver con la crítica social y política. Recomiendo visitar, para tener un mayor conocimiento de este artista, la web que se ha creado para celebrar su bicentenario.

Una interesante serie de grabados e ilustraciones es la que dedicó a cómo vivieron los parisinos la aparición del cometa de 1857. El siglo XIX fue pródigo en grandes cometas que, como era habitual desde tiempo inmemorial, causaron conmoción entre los europeos del momento (baste mencionar algunos como el Gran Cometa de 1811, el Biela de 1826, el Gran Cometa de 1843, el de 1882...). Todavía eran muchos, a pesar de los avances científicos en el conocimiento de las órbitas cometarias que habían significado los trabajos de Halley y otros, que temían las consecuencias de la visita de estos objetos del Sistema Solar, casi siempre basadas en supersticiones que convertían a los cometas en portadores de desgracias. Ahora se suma, además, el temor del impacto de estos cometas con la Tierra. Cierta prensa, que a veces jugaba maliciosamente con el temor de las gentes para aumentar las tiradas de sus periódicos, jugó un papel destacado en esta paranoia colectiva.

El cometa de 1857 no iba a ser menos. La revista Harper's Weekly describe cómo vivieron algunos parisinos la visita del cometa de 1857:

"Las mujeres sufrieron abortos; los cultivos fueron abandonados; se hicieron testamentos; se inventó indumentaria a prueba de cometas; se creó una compañía de seguros de vida contra cometas (con primas pagadas por adelantado)…todo gracias a un fabricante de almanaques…que consideró apropiado insertar, bajo la semana del 13 de junio, “Alrededor de esta fecha, espere un cometa”."

Daumier retrató está conmoción a su estilo, esto es, de forma satírica. Realmente no retrata aspectos astronómicos del mismo, sino estampas callejeras, burlonas y críticas con la sociedad del momento. Es un verdadero placer contemplar, con el paso del tiempo, las caras, las vestimentas, las expresiones y actitudes, de estas gentes del siglo XIX.

El regreso del Halley en 1910 causó una conmoción similar de la Carl Sagan hace un excelente recopilatorio en su magnífico libro "El Cometa".

Su serie de caricaturas sobre el tema es muy extensa, así que permitidme que sólo os muestre un par de ellas. Si alguien quiere ver más, le recomiendo que visite la excelente web del Art Institute of Chicago, donde encontrará una buena cantidad de ellas.

La primera de ellas sirvió de cabecera, durante muchos años, a la sección de "Cuerpos Menores" de Mark Kidger en la revista "Tribuna de Astronomía" (actualmente "AstronomiA"). No es necesario tener muchos conocimientos del francés para entender la ironía de estas estampas. A disfrutarlas.


Y ya que estamos con cometas del siglo XIX, permitidme mostrar un cuadro de un pintor inglés que desarrolló el grueso de su obra un poco antes que Daumier: John Martin. Bastante desconocido en la actualidad, está adscrito a la escuela romántica inglesa y de su trabajo quiero enseñaros un cuadro que se titula "The eve of the deluge" ("La víspera de la avalancha", 1840), en la que aparece representado un cometa en el cielo vespertino. Posiblemente se inspiró en la aparición de 1835/36 del cometa Halley.


Por último, no olvidemos esta romántica estampa del cometa Donati sobre el cielo de París, que ofrece una visión completamente diferente de las anteriores.


Bueno, por hoy basta de arte. Espero poder en breve mostraros más observaciones, como tampoco haber aburrido demasiado a los parroquianos.


domingo, 7 de diciembre de 2008

Ahora que llueve... más medidas de estrellas abandonadas

Abstract| Because these rainy days I can show you the measures of several neglected double stars in the area of Camelopardalis.

Hace dos semanas pude disfrutar de otra maravillosa noche de observación con buenas condiciones atmosféricas, aunque al final de la misma la humedad hizo acto de presencia y fue patente que debo buscar una solución a este problema: esos anillos anti-humedad que tan populares se han hecho últimamente. Uno no puede observar más que tres o cuatro noches al mes y no es plan desperdiciar una de esas preciadas sesiones por problemas fácilmente solucionables. Así que... otro cacharro más que sumar al costoso proceso de montaje del equipo de observación.

Esta vez os presento cinco estrellas, cuatro de ellas abandonadas (neglected). Pertenecen a mi propio programa de localización y medición de estrellas que no se miden, en algunos casos, desde hace un siglo. Una vez filtrado en Washington Double Stars Catalog, he seleccionado casi 50 estrellas abandonadas en Camelopardalis y zonas cercanas.

La que no es abandonada es BU 250. La empleé para probar la colimación del equipo esa noche. Y resultó ser buena. Esta doble, catalogada en 1875 y sólo medida 9 veces, presenta una diferencia de brillo tal entre sus componentes que, de no ser por su cómoda separación, sería muy difícil de captar. No obstante, la componente A es tan brillante que, aún así, hay que afinar mucho para no saturar los contornos de esta estrella de magnitud 6.33. La secundaria es de la 11.5. Se da el caso de que la componente A, una estrella enana blanca-azulada de la secuencia principal, es la varibale V2136 Cyg, una binaria eclipsante de muy corta amplitud.


Mis medidas para este par son las siguientes: separación de 18.3" en un ángulo de 6.7º.

La primera de las neglected que quiero presentar, ya en Camelopardalis, es una estrella de Espin (del que ya hemos hablado en una entrada anterior): ES 1819. Catalogada en 1920, sólo tiene una medida, con unos parámetros de rho=7.1" a 128º (theta). Mis medidas son 6.7" a 127.2º, consistentes con las medidas de Espin. La principal es una estrella amarilla anaranjada del tipo K2.


Otra neglected cercana es STI 480. Sólo tiene una medida de 1911. Entonces se catalogó como un par compuesto por dos estrellas de magnitudes 11.5 y 13 con una separación de 11.5" a 133º. Mis medidas son bastante similares: 11.4" a 137º.



Otra estrella neglected de Stein de la misma zona de Camelopardalis es la STI 1999. Esta posee dos medidas, ambas de 1911. En la toma con la CCD forman un par bastante bonito con dos estrellas de magnitudes muy similares. Mis maedidas para esta doble son: rho=10.3· a 49.9º (theta). Curiosamente, las coordenadas que aparecen en el WDS son erróneas ya que se confuden las de este par con las de una estrella cercana brillante (GSC 3122310448, de magnitud sin filtro de 12.49). Las coordenadas reales de este sistema son: 033626.86 +580744.5


Y por último, hoy os presentaré la cuarta abandonada de la zona, que también es una estrella de J. Stein con una sóla medida correspondiente a 1908: STI 501. Al igual que la anterior, las coordenadas que aparecen en el WDS corresponden a las de una estrella cercana, siendo las correctas: 041129.07 +640817.5. Está formado por dos estrellas bastante juntas de magnitudes muy similares (10.98 y 11.7, aunque con la CCD parecen más débiles). Mis medidas para este par son: rho=7.3" a 281º (theta).


Todavía me quedan más estrellas por mostraros. Tendrá que ser otro día. Pero no quiero despedirme sin otra "postal" otoñal, ya casi invernal, que pude hacer en otros de mis paseos campiñeros esa misma tarde. Bonito, ¿verdad?

lunes, 1 de diciembre de 2008

Murphy y los eventos astronómicos

Abstract | This afternoon planet Venus was occulted by the Moon. The clouds have prevented me observe this event. Of course, the occultation ended when the sky cleared. Murphy's laws did not fail.

Pues sí, como podéis ver he disfrutado de un maravilloso cielo para observar la ocultación de Venus por la Luna...


Aquí está mi parte de observación:

- Mañana: pocas nubes, cielo azul ("esto promete", me digo).
- Tarde: se nubla, aparecen extensas manchas de nubes de densidad creciente ("la madre que... a las nubes", exclamo).
- Noche: radiante, despejada ("hay que fastidiarse", me resigno).

Lo dicho: lo que no puede ser, no puede ser y, además, ...

Fin del reportaje. Sobran más comentarios.

¿Habéis tenido más suerte?

lunes, 24 de noviembre de 2008

Dobles con cuentagotas

Abstract | New observations and measures of some double stars

Estos dos últimos fines de semana he podido observar desde Valencia de Alcántara (Cáceres), mi rincón habitual para el ocio astronómico y de naturaleza. Suena pedante describirlo así, pero es que en esa bonita y tranquila localidad cacereña paso momentos memorables donde puedo disfrutar de algunas de las cosas que más me gustan.

Entre esas dos noches he podido capturar hasta 20 dobles. Y si a ello sumamos un buen puñado de sesiones anteriores... pues se me acumula el trabajo. Eso es lo malo de las sesiones maratonianas como las que vengo disfrutando últimamente (y si se piensa mejor, también lo bueno): uno se trae mucho material a casa para poder saborear poco a poco esas dobles observadas y fotografiadas noches atrás. Pero, claro, uno no dispone siempre del tiempo necesario para poder estudiar en su momento cada par y, claro, sólo puedo mostrarlo con cuentagotas.

Así que el viernes 14 estaba ya por la tarde en el pueblo. Tras comer decidí seguir sorprendiéndome con la belleza otoñal de la Campiña valentina, ya que, aunque este otoño está siendo especialmente seco, los matices cromáticos que generan los árboles, lo pardo y verde del terreno, los cielos azules que estamos disfrutando... constituyen un verdadero placer para la vista. Como botón de muestra de tal belleza, y según vengo acostumbrando desde hace poco, aquí tenéis una fotografía de un frondoso bosquecillo de carballos, que es como por estas tierras fronterizas se llama al roble melojo (Quercus pyrenaica).


Peru bueno, vamos a las dobles que es lo que nos trae aquí. Hoy os presento a cinco de ellas, todas bastante brillantes.

Coemenzaré por STI 1287, la doble descubierta y catalogada por J. Stein en 1910. Desde entonces ha recibido 9 medidas publicadas en el WDS, que han mantenido invariables a lo largo del tiempo. Mis medidas son 14.4" de separación en un ángulo de 309.9º. La verdad es que es un par bastante fotogénico, con sus dos componentes de magnitudes 9.8 y 12.3 (del tipo A0).


La verdad es que esta toma es de lo más aprovechada ya que aparecen otros pares también interesantes. Arriba a la izquierda se puede ver un grupito bastante brillante formando un triángulo rectángulo inclinado. Pues bien, conforman el grupo constituido por varias entradas en el WDS: ARY 8AB/AC y BU485Ca/Cb. Están pendiente de estudio, si buen las de Burnham serán difíciles de analizar pues su separación ronda los 0.1" todo un reto para equipos amateurs.

El segundo par que os muestro es MLB 36. Un par de lo más desequilibrado con sus dos estrellas de la 9.8 y 12.1 magnitud. Rondan los 7" de separación en un ángulo de 358º. Tiene 8 medidas en el WDS desde que W. Milburn lo catalogara en 1910.


A continuación tenemos a SEI 1550. Aunque la toma no es de las mejores que uno se puede imaginar, estas dos estrellas de magnitud 10.4 y 11.1 tiene una cómoda separación que hace que su medida sea coser y cantar. Tiene seis medidas en el WDS, y las mías son: 23" (redondeo de 22.98") en un ángulo de 221.7º, casi invariables desde su descubrimiento en el lejano 1894 por el alemán Julius Scheiner.


Ahora le tocó el turno a dos estrellas catalogadas por George Washington Hough (HO para los amigos y doblistas), astrónomo profesional norteamericano nacido en 1836. En 1879 era director del Observatorio Dearborn de Chicago, en el que trabajó hombro con hombro con Burnham (quizá por ello figura como descubridor de varios NGC y hasta 627 estrellas dobles). La primera que observé esa noche fue HO 280. Aunque fue descubierta en 1888 y tiene siete observaciones, la última es de 1960 (¡¡hace 48 años!!), así que esta estrella puede ser considerada neglected. Tiene una separación cómoda, aunque parece reducirse desde finales del XIX (de 14" en 1888 pasó a 12.9" en 1960); mi medida las sitúa en 11.9" en un AP de 74.5º. El par es de los que gustaban antes y de los difíciles de capturar... la A es de la 6.4 magnitud y la B de la 12.4. Jugando bien con los tiempos de exposición logré capturar el sistema y no quedo nada mal.

El bueno de George W. Hough en la época en que trabajaba en Chicago junto a Burnham.


El Observatorio Dearborn (Chicago, EE.UU.)

HO 280 a "las bravas" (capturada en bruto desde Astrometrica). Despistes que tiene uno.

La segunda estrella de Hough fue HO 140, con ocho medidas en el WDS, la última en 2004. Fue catalogada algo antes que la anterior, en 1885. Al igual que la anterior posee un rango de magnitudes muy desproporcionado, como parece ser tónica en HO: la A es de la 7.2 magnitud y la B de la 13.3. La principal tiene un espectro K0IV y su separación es más ajustada para el equipo con el que trabajaba esa noche, sobre todo por la enorme diferencia de brillo de las componentes. Mis medidas parecen confirmar los datos de 2004: 8" y 311.7º.


Espero poder mostrar otras en breve. El trabajo se acumula...

martes, 18 de noviembre de 2008

Un sistema múltiple de los grandes

Abstract | I present to you the observation of the double star STT 411 that really turned out to be a multiple system composed of ten stars cataloged by Berko, Courtet and Wallenquist.

El pasado fin de semana pude disfrutar de nuevo de una noche de observación. Por supuesto, me centré en mi propio programa de estrellas dobles abandonadas, todas ellas situadas en la constelación de Camelopardalis. Mientras esperaba que la zona se situara a suficiente altura sobre el horizonte norte, estuve paseándome por Cygnus cazando las dobles que se ponían a tiro en las cercanías de Deneb.

La noche no era, desde luego, la más adecuada para la práctica astronómica: bastante frío y una Luna (casi) Llena muy cercana de la zona objeto de estudio. Menos mal que la tecnología CCD facilita el trabajo aun en las más duras condiciones de iluminación (natural o artificial). Sobre la 1 de la madrugada, cuando el frío me obligó a dejar de observar, el viejo termómetro que me acompaña siempre junto al equipo registraba sólo 2º C. Trabajé con el Celestron de 8" a foco primario (tamaño de píxel 0.69" x 0.69" que me ofrece un campo de 7.5' x 5.6').

La sorpresa de la noche ocurrió cuando me me dispuse a localizar a STT 411, catalogada por O. Struve en 1845. Junto a una brillante estrella de magnitud 7.59 (que saturaba el campo si no medía bien la exposición) aparecía un "ramillete" de estrellas. A pie de ordenador y telescopio me costó reconocer cuál era la estrella secundaria, y es que su apariencia era, relamente, la de un pequeño cúmulo abierto.

Tuve que esperar a procesar las imágenes ya en casa días después para percatarme, tras consultar el consabido WDS, que me encontraba realmente ante un sistema múltiple que había recibido bastantes añadidos al original de Struve (STT 411AB). Hasta 10 pares dentro del mismo identificador del Washington Double Star catalog. Por esa zona pasaron catalogando otros astrónomos profesionales y amateurs como E. Berko (BKO), J. F. Courtot (CTT) y el sueco del observatorio de Uppsala A. Wallenquist (WAL), que aparece en esta foto de mediados de siglo (por cierto, el asteroide 2114 Wallenquist se llama así por este doblista).

Ake Wallenquist, el observador sueco de estrellas dobles y cúmulos abiertos
(Fotografía de Bertil Petterston)

La verdad es que me costó un buen rato aclararme cuál era cada una de las componentes, así que no quedó otra que realizar una fotometría doméstica (si uso de filtros) para ir, poco a poco, distinguiendo cada una de ellas. Las medidas de los parámetros aclararon el resto de dudas y, finalmente, pude culminar la identificación de cada miembro.



En torno a la estrella principal, de magnitud 7.59 y del tipo G2V, se reúnen hasta 14 estrellas más a una distancia inferior a los 100", nueve de ellas asociadas, de alguna manera, a la A. Curiosamente, la STT 411AB son las únicas que parecen tener, a primera vista, una relación física, ya que tienen un movimiento propio común bastante llamativo. El resto necesitaría un estudio más detallado a través de diferentes catálogos para clarificar su situación, aunque, en una zona tan rica de estrellas... Además de la imagen de esta curiosa estrella múltiple, os adjunto una tabla con mis medidas de las asociaciones que aparecen catalogadas en el WDS.



Como anécdota, hay un estrellita de magnitud cercana a la 15ª situada a poco más de 16" de la principal (recuadro pequeño de la esquina inferior derecha) que pasó inadvertida para los distintos astrónomos que fueron añadiendo pares al grupo, algo, por otro lado, razonable cuando entendemos que éstos trabajaron por métodos visuales y, por tanto, resultaba muy difícil de ver. Por supuesto, es bastante probable que se trata de una estrella "de fondo" que no tenga ninguna relación con las anteriores.

Tengo muchas dobles más de esa y otras noches anteriores. A ver si saco tiempo y me pongo a procesarlas. Hoy me apetecía enseñaros este curioso ramillete estelar.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Antiguos grabados de Astronomía

Abstract | I'd like to show some old engravings and illustrations related to Astronomy.

Me gustaría mostraros algunas láminas antiguas que, con la excusa de tener una temática astronómica, he ido coleccionando a lo largo de los últimos años. Se trata de viejos grabajos e ilustraciones, generalmente del siglo XIX y principios del XX, cuya observación es una verdadera delicia.

Las he ido encontrando en libros, y más recientemente en Internet. Poseen un sabor "a antiguo" que les da encanto; de algunas no sé nada, ni su autor, ni su lugar original de publicación... es una pena. Agradecería a algún lector con noticias que me lo comentara, de esa manera podría concretar algunas lagunas.

Son verdaderas estampas sobre cómo percibía la sociedad el trabajo de los astrónomos; en ocasiones son satíricas, en otras muy realistas y las hay hasta un tanto pícaras.

Hoy os traigo dos. La primera la encontré en un libro de reciente publicación, aunque era consciente de haberla visto antes en algún otro lugar; no se indicaba su autor ni procedencia. A mí me gusta titularla "¡Más aumentos!" e intuyo que es francesa perteneciente a alguna revista de la época del Halley, a pesar de lo que pudiera parecer por las vestimentas de los protagonistas. La época dorada de los refractores... aunque se ve que, al igual que los doblistas, tenían una verdadera obsesión por las focales largas...


La segunda es más antigua, y a color. Según leí representa a un observador de cometas contemplando el de 1860. En todos los tejados se observan a astrónomos callejeros contemplando el firmamento (aunque quizá sería más correcto decir astrónomos tejaderos). Seguro que hoy esta estamapa decimonónica sería imposible de imitar desde nuestros contamidos cielos...


Espero que os gusten y que disfrutéis de ellas. Otro día os enseñaré algunas más.

P.D.: Se nota que hace días que no observo, ¿verdad?

domingo, 9 de noviembre de 2008

Con H de Herschel

Abstract | A new section in my blog: notes on doubles' History. Occasionally I will publish some news on astronomers of the past and current that stood out for their interest for the double stars. We begin with Sir Wlliam Herschel.


Este fin de semana toca casa. No hay escapada al pueblo; así que... no hay observación. Y eso que el cielo de esta noche, desde mi terraza, parece espléndido. De todos modos, a veces es necesario quedarse en casa para poner al día mil y una cosas pendientes; y una de ellas es una vieja idea que quería presentar en este blog mío: dedicar un espacio, sin periodicidad concreta, a los observadores de estrellas dobles, tanto los presentes como los pasados. Por eso, bien podría titularse "doblistas de ayer y hoy" pero, como me temo que podría ser tomado a pitorreo, se me ha ocurrido el nada imaginativo título de "Con H de Herschel". Pues bien, lo dicho: de vez en cuando propondré la lectura de las experiencias observacionales de astrónomos que han destacado por su contribución a la física estelar de las estrellas dobles. Por supuesto: tendrán cabida los astrónomos amateurs (también conocidos como astrónomos no profesionales); a fin de cuentas, este es un espacio creado y mantenido por uno de ellos, así que... hay que ser "corporativista". Mi idea es alternar la biografía de un astrónomo histórico con la de un astrónomo amateur de nuestro tiempo, ya sean españoles o extranjeros.

No tengo demasiadas pretensiones. Hay webs y bibliografía más completas sobre estos astrónomos. Sólo quiero entretener (y entretenerme) y, si es posible, enseñar algo. A ver si lo consigo.

William Herschel y las estrellas dobles

Lo tengo claro. Si tenía que empear por un observadores deestrellas dobles... no podía ser otro. Ya he dicho anteriormente que Sir William Herschel es uno de mis héroes astronómicos; además de descubrir Urano, cartografiar medio (o más) cielo boreal, descubrir el infrarrojo, catalogar cientos de objetos del cielo profundo, teorizar sobre el origen y forma del Universo, construir algunos de los telesocopios más grandes y célebres de la historia... resultó ser un observador pionero en la investigación de estrellas dobles.

Un hombre completo, vaya que sí. Su vida lo tiene todo... alemán de origen, hannoveriano para más señas, británico de adopción (aunque, dicen, simepre conservó un marcado acento de la Baja Sajonia), militar de escasa vocación... y, por si fuera poco, músico. De hecho, la mayor parte de su vida fue astrónomo amateur, un aficionado al que le costó despegar en el maravilloso mundo de la Astronomía (tanto por la edad a la que comenzó como por las dificultades que encontró para disponer de telescopios). Sin embargo, lo hizo por la puerta grande: descubriendo un nuevo mundo (y, de paso, duplicando el tamaño del Sistema Solar) y convirtiéndose en uno de los más afamados constructores de telescopios del mundo.

La faceta menos conocida de Herschel: compositor de sinfonías (24). Destacó más por sus conciertos de oboe.
Su música es hoy día muy difícil de encontrar.

Su relación con las estrellas dobles comenzó en Bath, lugar en el que se había asentado tras deambular por media Inglaterra como músico de poca fortuna. Allí pudo, finalmente, conseguir un digno puesto de organista y fue precisamente allí donde comenzó su frenética documentación sobre temas astronómicos y sobre óptica que, a la postre, le llevarían a fabricar fabulosos telescopios con los que escudriñó el cielo con una pericia y dedicación nunca antes conocida.

La hermosa ciudad de Bath, en el condado de Somerset, no muy lejos de Londres.

Bath era una hermosa ciudad de recreo de las clases acomodadas de Inglaterra, famosa por sus balnearios. Hoy día es una de las más turísticas del sur del país y, desde luego, razones no le faltan. Además de Herschel y de otros afamados ingleses de la época, por allí también deambuló Jane Austin, la inmortal esceritora de Orgullo y Prejuicio.

Su interés por las dobles nació de la lectura de la obra de Galileo. El florentino ya había expuesto la posibilidad de medir la distancia a las estrellas utilizando el método de la paralaje. Hasta entonces nadie había podido emplearlo con éxito, así que hubo que esperar a que Herschel se interesara por el tema para que se produjeran avances al respecto (todo hay que decirlo, la aportación de James Bradley es igualmente crucial en este empeño). Sin embargo, ocurrió que es de esas veces que se busca una cosa y se encuentra otra.

La batalla de Hastenbeck (1757) debió significar un trauma para el joven oboísta de la Guerdia Hannoveriana que era Herschel. Abandonó para siempre su Alemania natal y se instaló en Inglaterra siguiendo los consejos de su padre. Afortunadamente para él, el rey de Inglaterra era también el rey de esa zona de la Sajonia alemana. Esta sangrienta batalla (según algunos, casi 5000 muertos) fue un episodio más de la Guerra de los Siete Años, una de las primeras "guerras mundiales" de la Historia.

Para ello había que partir de dos hipótesis: las estrellas que parecen ser dobles lo son por mero efecto óptico. Igualmente, se suponía que todas las estrellas tenían un brillo muy parecido, por lo que su diferencia de magnitud se debía, realmente, a la diferente distancia a la que se encontraban. Medir la paralaje de ambas estrellas de forma precisa conduciría a un avance en el, por entonces, misterioso tema de las distancias estelares y, por ende, del tamaño del Universo. Por tanto, era necesario medir la posición exacta de ciertas estrellas dos veces al año, en posiciones opuestas de la órbita de la Tierra alrededor del Sol. La distancia angular en las posiciones de las estrellas podría servir para medir la deseada distancia.

Así que el metódico William comenzó una catalogación de estrellas dobles que pudieran servir a ese propósito. Ese hecho tuvo lugar en 1782, un año después de que descubriera Urano y alcanzara, por fin, la estabilidad económica que le permitió la dedicación a su pasión a tiempo completo. Hasta poco antes de su muerte, y a medio camino entre Bath, Datchet y Slough, sistematizó 848 estrellas dobles distribuidas en tres catálogos.

En 1767 John Michel propuso que era posible que estos pares estelares tuvieran algún tipo de relación física, algo que en 1784 ya consideraba como bastante probable. Herschel tardó en hacerse a la idea de que esta posibilidad era cierta (en 1779 llegó a decir: "es todavía muy pronto para hacer una teoría de estrellas pequeñas girando en torno a otras grandes"). Finalmente, se rindió a la evidencia. Cuando presentó sus trabajos a la Royal Astronomical Society en 1802 (las Philosophical Transactions que años antes Halley había encumbrado como una publicación científica de primer orden), lo hizo para demostrar que Cástor y su compañera giraban en torno a un centro de masas común. Poco después acuñaría el término "estrella binaria". No pudo culminar su trabajo previsto: calcular la distancia a las estrellas mediante el estudio de las estrellas dobles, pero presentó en sociedad un nuevo campo de trabajo... el nuestro.

Clayhall, la finca de Slough en la que Herschel pasará los últimos años de su vida.

Tal y como recoge Francisco M. Rica en el artículo citado más abajo, Herschel está presente en el Washington Double Star (WDS), el catálogo más célebre de estrellas dobles (hasta tal punto que considera como el "oficial"), con 271 estrellas. Teniendo en cuenta que su intención original era medir la paralaje estelar, es normal que las diferencias de brillo entre las componentes sea grande (superior o igual a 3 magnitudes). Su inicial en el WDS, la H. Como realizó varios catálogos, su inicial va seguida de un número (1, 2...) y, finalmente, el correspondiente a la doble en sí (por ejemplo H 2 25). Sin duda, una H celébre, la H de Herschel.

A pesar de su ingente trabajo astronómico, y de los inicios azarosos de su vida, todavía pudo casarse, y lo hizo con una mujer amable y cariñosa... y rica. Efectivamente, tuvo nupcias en 1788 con Mary Baldwin Pitt (Herschel tenía 49 años), una viuda heredera de un gran fortuna de su primer marido, comerciante de éxito. Las fuentes de la época parecen confirmar que fueron un matrimonio bien evenido. A los cuatro años de casarse nació John Frederick William, John Herschel para los amigos, que continuó la exitosa carrera astronómica de su padre... pero esa es otra historia.

Ninguna biografía sobre Sir William puede finalizar sin hacer mención a Caroline, su hermana. La trajo desde Alemania en 1772; se convirtió en cómplice, ayudante, ama de llaves, astrónoma de éxito... todo un personaje que merece ser conocido en profundidad. Pero, al igual que ocurre con su sobrino John, esa es otra historia que merece ser contada mejor...

Me gusta mucho un breve pasaje de la historia de William. Un anciano Herschel, en 1819, escribía una carta a su hermana Caroline una mañana agradable de julio: "Lina, hay un gra cometa. Quiero que me ayudes. Ven a comer y pasa el día aquí. Si puedes venir poco después de la una, tendremos tiempo de preparar mapas y telescopios. Vi su situación la noche pasada; tiene una larga cola...". Cuando escribía estas líneas William tenía 81 años y resume perfectamente su espíritu y su amor por la ciencia de los cielos...

Para saber más

En la red

Rica Romero, F.M.: William Herschel y las estrellas dobles.
Rica Romero, F.M.: Biografía de William Herschel.
En Wikipedia: William Herschel.
William Herschel Society
William Herschel Museum

Libros sobre Herschel


The Herschel Chronicle by Constance Lubbock
Memoirs of Caroline Herschel
The Herschel Partnership by Michael Hoskin

En obra generales

Cualquier libro sobre Historia de la Astronomía dedica, a buen seguro, un apartado destacado a nuestro personaje. Yo recomiendo estos:

E. Aberbuj (1990): Con el cielo en el bolsillo. Ed. Ediciones de la Torre (Proyecto Quirón). Madrid.
G. Abetti (1992): Historia de la Astronomía. Ed. FCE. México. (La primera edición es de 1949).
T. Ferris (1999): La aventura del Universo. Ed. Crítica (Colección Drakontos). Madrid.
J. North (2001): Historia Fontana de la Astronomía y la Cosmología. Ed. FCE. México.